También es interesante analizar con lupa los folletos publicitarios o propaganda que nos envían a casa. Unas fotos muy trabajadas, con composiciones maravillosamente conjuntadas y aderezadas con una minúscula letra pequeña en la parte inferior, prácticamente invisible para el más audaz de los detectives. Es muy recomendable sacar la lupa y observar que el precio (normalmente en tamaño muy grande), sólo corresponde a unas determinadas piezas y no al conjunto de los elementos de la composición. Es bastante fácil que a ese precio tengamos que sumarle un incremento por transporte y/o montaje, pero no en su totalidad, si no por cada pieza que nosotros deseemos: por la mesita, por la cama, por el armario,... Ah! y si por ejemplo pone "Transporte Incluido", normalmente no ponen el precio de esa composición, sinó que lo ponen en una foto muy pegada a otra con un precio gancho, para hacer llegar a pensar que el transporte incluido corresponde a ese precio exageradamente barato.

Otra práctica también extendida, tanto en la propia tienda como en un folleto de propaganda la vamos a ver con un ejemplo simulado:

Armario 2 puertas correderas modelo Bombero 450 € (el precio muy visible como gancho)

Pues al armario bombero si queremos ponerle los 2 costados vistos (pues no necesito un armario empotrado), debo sumarle 225 €. Si por otro lado no quiero un armario vació por dentro (más que nada para poder guardar cosas) y quiero que tenga estantes, barras, y cajones, debo sumarle 245 €. Si quiero que me lo lleven a casa necesito pagar 90 € y si además necesito que me lo instalen unos "profesionales" vamos a sumarle 100 €. Por lo tanto el armario Bombero en mi casa montado por "profesionales" me cuesta 1.110 €, ¿Moraleja?

Otra técnica abusiva es la utilización de medias verdades: ¡Ahí va un ejemplo!

Colchón viscoelástico bioergonómico, reparador y ortopédico 150x190 por sólo: 195 €

Normalmente este tipo de colchones van enrollados al vacío para que el cliente se lo lleve en su carrito y aprovecharse de una potencial compra impulsiva. La utilización de algunos términos tipo: viscoelástico, viscolatex, bio, ergonómico, reparador, ortopédigo, geriátrico, etc... ayudan a vender, bien os lo puedo asegurar, porque son atributos muy machacados en los medios de comunicación. Y como todos sabemos, todo lo que sale en la televisión es lo bueno y necesario ¿Alguien se acuerda de las almohadas cervicales de mariposa? ¿Eran imprescindibles y ahora ya nadie las vende?. Volvamos al ejemplo este colchón ofertado: bien podría tener una pastilla de 20 cms de HR (es una espumación de una determinada densidad parecida al poliuretano de toda la vida de los asientos de los sofás) y que de viscoelástica llevase un único centimetro en la tela del acolchado. Mentir no nos están mintiendo, nos están vendiendo un colchón viscoelástico, pero es como si yo os invitará a mi casa a comer pastel de chocolate y  preparase un pastel de nata y le colocara una pequeña galleta de chocolate encima. ¡Vaya pastel de chocolate más auténtico!

Fórmula magistral: colchón importado a coste reducido + transporte y almacenaje mínimo + el cliente se lo lleva de la tienda + publicidad y marketing adecuado = Producto gancho sin competencia

Con estos ejemplos de técnicas de venta y publicidad salvajes, os quiero hacer ver, que antes de decidiros por comprar una supuesta ganga, es preferible conocer bien que estamos comprando y que garantía nos están ofreciendo. Nadie vende para perder dinero (por lo menos nosotros no hemos conocido a nadie).

Nuestros consejos,

  • Si necesitáis un colchón, ir a una tienda especializada en colchones, vais a encontrar de todos los tipos y precios (incluso los tipo gancho o más baratos).
  • Si buscáis un mueble, ir a una tienda especializada y seréis atendidos por un profesional que os asesorará tanto en la disposición y distribución de los elementos, como de las distintas calidades y precios, para que os podáis decidir según vuestras necesidades.
  • Si os queréis comprar un sofá, ir a una tienda especializada. Cien o doscientos euros puede determinar que un sofá os dure 6 meses o 15 años.
  • Siempre es preferible ir a una tienda de confianza, donde podamos reclamar, donde nos van atender profesionales tanto en la venta como en el transporte y montaje en nuestra casa y donde vamos a volver a encontrar a la persona que nos atendió en caso de reclamación.
  • En definitiva, no existen las gangas en el sector de los muebles. Existen campañas de marketing y publicidad que generan cortinas de humo para atraer clientes a toda costa y sin prejuicios.

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